Yo tampoco quiero sentir nada. Yo también quiero estar sedada, anonadada, quedada sumergida en piscinas de zambullidas de rendidas. Yo tampoco quiero estar así, aquí, anti, todo, anti nada, atolondrada por sermones baratos y basura vendida cara. Yo tampoco les quiero dar la cara, la otredad, la mejilla sin baraja, no les quiero escuchar…